Kástulo, Ipolka, Carbula… Ciudades Sur Ibericas entre la Betúria Túrdula y La Turdetania y el territorio Celtiberico que cobraron gran importancia en la antigüedad, como se aprecia por sus monedas de amplio uso y sobre todo la peculiaridad de mantener iconografía ibérica, además de lengua y letras en muchas de sus cecas que no se limitaban al latín y de las cuales hemos podido aprender a diferenciar las diferentes lenguas usadas en diferentes épocas en la península.
A diferencia de sus hermanas, las monedas Republicanas Hispánicas son escritas en varias lenguas que fueron identificandose poco a poco. En ésta entrada vamos a conocer algunos datos a tener en cuenta.

Como desde época medieval se creía que la lengua preromana sería el Celtibero y su mas cercana actual el Vasco, dando así voz a la descartada Teoría Vascoiberista, los expertos se percataron de que esto no era así en todo el territorio, es más llegarían a admitir que los Vascos son posteriores y vienen de Aquitanía en Francia Nordoccidental cerca de los Pirineos.
De las monedas y su estudio conocido como numismática se comenzó a conocer nuestra protohistoria y protolengua. Sus cecas ofrecen una información mas valiosa que su metal, y gracias a ellas se conocen los nombres antiguos de muchas ciudades Hispanoromanas, pero aun antes de la explosión económica de la Bética Hispanoromana, en nuestra tierra había otras economías como la griega y la fenicio-púnica.
No encontramos monedas como tal, hasta la época Fenicio-Púnica con escritura Neopúnica emitiendo en algunas ciudades como la Ebusus de la isla de Ibiza desde el S IV al I a.C. cuando las Guerras Púnicas dan la hegemonía ibérica a los Romanos.
Es entonces con emisiones bilingües durante la conquista romana cuando empezamos a descubrir los nombres autóctonos de las Ciudades comparando entre las lenguas locales y las exógenas como el Fenicio, el Griego y el Latín. La localización de las ciudades y sus cecas se logra a través de la aparición de monedas cercanas, de inscripciones Municipales y de las fuentes clásicas como Plinio, Tito Livio, Estrabon, Avieno o el Itinerario Antonino. También de los Vasos de Vicarello o Apolinares con el itinerario de Gades-Cádiz a Roma.

Las Monedas y las Culturas
En el Trabajo «La Presencia de monedas Púnicas en Sepulturas de la necropolis de l’Albufereta» se pone en constancia el uso de éstas monedas en la tradición funeraria en levante con influencia helénica en el ajuar, de sepulturas y cremaciones acompañadas por las monedas para el psicopompo o el pago al Barquero Caronte. Con la imagen del Dios Fenicio exportado a Egipto Bes, tan presente en Ibiza como en la Península, sujetando una serpiente y/o un martillo al estilo de otros héroes.
Éstas representaciones enigmáticas junto a otras cecas en el Suroeste peninsular localizarían la amplia influencia fenicia, púnica y Bárquida, a través de las cecas aparecidas a partir del desembarco en Gadir desde el 300a.C y con una mayor influencia entre 237-195. Los Púnicos ya desde el 369 a.C. profundamente Helenizados por las guerras en Sicilia en las que participaron mercenarios iberos. Ya de antiguo vienen los mitos Mediterráneos muy ligados a los materiales arqueológicos encontrados en Hispania Romana y la Iberia Griega o el Tartessos Fenicio-Púnico.

Las Lenguas, rescatadas de distintos soportes de escritura en Iberia de Mayor antigüedad (850-650 a.C.) son las Estelas de Bajo Alentejo Portugués y Algarve, que se encuentran también en el Suroeste Ibérico Andaluz y Extremeño, son conocidas como estelas Sudlusitanas o Tartesias, y tienen un precedente tanto en la cultura Mediterránea como en la Atlántica, como monumento a la memoria, de lideres o conquistadores Egeos y Semíticos, aunque el uso tartésico parece en su mayoría Funerario.
En éstas épocas el mercado tenía arraigado el intercambio de productos e igualaban el valor de los objetos con metal a veces en forma de Hacha o lingote de piel de toro como los cretenses Minoicos usaban en Kefthiu.


http://www.denarios.org/iberico/index.asp?fuseaction=moneda&id_moneda=3554&id_busqueda=1397633#
Las primeras Poblaciones Ibericas en acuñar moneda lo hacen en las colonias Griegas en Cataluña en Emporiton o Ampurias en Sant Martí d´Empúries, y Rhodas o Rosas en el mismo Cabo de Roses del 450-219 a.C. emitiendo óbolos, trihemióbolos, Dracmas de plata, TriteTartemoriones y Trihemitartemoriones y otras monedas.
Su iconografía Helénica de Héroes y seres mitológicos fue copiada en Hispania y en la Galia, como la Gorgona, Pegaso y el Toro que fueron imágenes populares entre los s. IV y III.
Hasta la 2ª Guerra Púnica no emitirían moneda en el Noreste y el Levante Penínsular apareciendo las cecas ibericas de Barkeno, Taraconsalir, Orose, Olosortin, Kertekunte, Etokisa e Iltirtar en Ilérida con el lobo como en Iltiraka en los Cerros de Úbeda.
En el Sudeste y Sudoeste peninsular se con la llegada de los Barquidas se producen monedas en más lugares, comenzaron algo más temprano en Ébusus-Ibiza, Gadir-Cádiz, Malaka, Sexs o Seks Almuñecar, Abdera o Abra en Almería, siguiendo con la fundación de Cártago Nova o Kart Hadasht, Akra Leuke, Hasta Regia, Ituci, Nabrissa, Olontigi, Tagilit, Sacili…

Dracma emitido en Apolonia Póntica entre los siglos V-IV a. C.
https://www.coinarchives.com/imagedb/gorny/229/image01142.jpg
https://www.numismaticodigital.com/noticia/9294/articulos-numismatica/la-mitologia-y-la-moneda:-tracia-ii.html
Las Cecas Romanas tendrían como distintivo sus épocas republicanas e imperiales. Desde el siglo II cuando M. Porcio Catón divide la Península en dos provincias romanas la Citerior o más cercana y la Ulterior o más lejana y la poseedora de las minas de plata se le niega la acuñación de los Denarios de Plata de sistema Romano.
Se hacen monedas en la Citerior con intención de reclutar mercenarios y se le paga con plata de ceca local en alfabeto Ibérico Levantino y del Nordeste, que posiblemente procedan del Sudeste ibérico, aun es discutida su aparición entre 195-170 y 154 a.C. debido a la falta de mención en las fuentes de la época de Catón a éstas monedas se duda de su datación por consenso. Por lo que hay muchas lagunas a su alrededor, como otros misterios aun encerrados en la piel de toro.

Expansión del Imperio romano en 218 a. C. (rojo), 89 a. C. (rosa), 44 a. C. (naranja), 14 d. C. (amarillo), y 117 d. C. (verde).
Dracma de Arse

